Sun. Mar 1st, 2026

Corte Suprema de EE. UU. frena política arancelaria de Donald Trump

En un fallo trascendental para el comercio internacional, la Corte Suprema de Estados Unidos determinó que la administración de Donald Trump se extralimitó en sus funciones al imponer aranceles bajo argumentos de emergencia nacional. Con una votación de 6 a 3, el máximo tribunal dictaminó que el Ejecutivo no posee facultades inherentes para establecer este tipo de gravámenes en tiempos de paz, invalidando el uso de la Ley de Poderes de Emergencia Económica Internacional (IEEPA) de 1977 para este fin.

El presidente del Tribunal, John Roberts, redactó la opinión de la mayoría, subrayando que la Constitución reserva el poder tributario exclusivamente al Congreso. El fallo sostiene que los aranceles, al ser una forma de impuesto que impacta directamente a los ciudadanos y consumidores, no pueden ser delegados de manera tan amplia al presidente. Esta decisión representa el primer gran revés judicial para el mandatario republicano desde su regreso a la Casa Blanca en 2025.

La resolución surge tras una serie de disputas legales iniciadas por pequeñas empresas importadoras que cuestionaron los “aranceles recíprocos”. Estos impuestos afectaban con tasas de hasta el 50% a socios comerciales como India y Brasil, y mantenían una base del 10% para naciones de Latinoamérica y el Reino Unido. Asimismo, el dictamen invalida el gravamen del 25% impuesto a productos de México, China y Canadá, el cual había sido justificado por Washington como una medida ante la crisis del fentanilo.

Pese a la mayoría conservadora en la Corte, solo los jueces Samuel Alito, Clarence Thomas y Brett Kavanaugh votaron a favor de mantener las facultades presidenciales, argumentando que la política exterior justifica el uso de leyes de emergencia. No obstante, el criterio prevaleciente fue el de proteger la división de poderes, limitando la capacidad del Ejecutivo para actuar de forma unilateral en materia de recaudación aduanera sin el aval legislativo previo.

Por su parte, el presidente Trump calificó la decisión como “decepcionante” y defendió su estrategia arancelaria como el pilar del éxito económico de su administración y una herramienta de presión diplomática. Aunque el fallo impide el uso de la IEEPA, funcionarios del gobierno ya analizan otras vías legales para mantener los gravámenes vigentes. Sin embargo, queda en el aire la incertidumbre sobre posibles reembolsos multimillonarios para los importadores que ya han pagado estas cuotas.

Este escenario plantea un reto logístico y financiero para Washington, ya que el propio mandatario ha reconocido que devolver las cantidades cobradas sería “prácticamente imposible”. La decisión de la Corte Suprema marca un límite claro a la autoridad presidencial en temas de comercio exterior, obligando a la administración actual a renegociar sus tácticas económicas bajo el marco constitucional y la supervisión del Congreso estadounidense.