Sun. Mar 1st, 2026

EE. UU. ofrece recompensa millonaria por los hermanos Arzate García, operadores en Tijuana

El Departamento de Justicia de los Estados Unidos ha intensificado sus acciones contra la estructura del Cártel de Sinaloa en la frontera norte de México. A través de una actualización en sus expedientes judiciales, las autoridades estadounidenses señalaron a los hermanos René y Alfonso Arzate García como figuras clave en el control del tráfico de drogas en el corredor de Tijuana. Por información que lleve a su captura, el Departamento de Estado ofrece ahora una recompensa de hasta 10 millones de dólares.

René Arzate García, conocido como “La Rana”, y su hermano Alfonso, alias “Aquiles”, son identificados por las agencias de inteligencia como los jefes de plaza encargados de supervisar el flujo de fentanilo, cocaína, metanfetamina y marihuana hacia California. La nueva acusación no solo contempla el narcotráfico masivo, sino que incluye cargos por apoyo material al terrorismo, vinculando la distribución de sustancias sintéticas con un daño a la seguridad nacional de ese país.

De acuerdo con el dictamen de la fiscalía estadounidense, “La Rana” ha mantenido el control de Baja California mediante métodos de extrema violencia, que incluyen secuestros y ejecuciones. El documento judicial destaca que su operatividad depende también de una red de corrupción que ha intentado infiltrar a corporaciones de seguridad y funcionarios públicos en la región fronteriza, facilitando así el blanqueo de capitales provenientes de actividades ilícitas.

Este movimiento legal sustituye una acusación formal que databa de 2014, centrada originalmente en el tráfico de marihuana. La actualización refleja la prioridad que el gobierno de Estados Unidos otorga ahora al combate del fentanilo. La Fiscal General, Pamela Bondi, y el Director del FBI, Kash Patel, subrayaron en declaraciones oficiales que el desmantelamiento de estas células es un objetivo inquebrantable para frenar el envenenamiento de comunidades por sobredosis.

Finalmente, las autoridades de la DEA enfatizaron que los hermanos Arzate García han explotado sistemáticamente los puertos de entrada legales para introducir cargamentos ilícitos. Al ser designados previamente como capos de la droga por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), sus recursos financieros en jurisdicciones estadounidenses permanecen bloqueados, mientras se estrecha el cerco diplomático y judicial para su localización y extradición.