México exige a Francia el freno a subasta de 40 piezas arqueológicas de origen nacional
El Gobierno de México ha formalizado una enérgica protesta contra la casa de subastas francesa Casa Millon, ante la próxima venta de un lote titulado “Les Empires de Lumière”. Según el dictamen realizado por especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), se han identificado 40 piezas que pertenecen al patrimonio cultural de la nación y que están programadas para ser comercializadas este viernes en París.

La Secretaría de Cultura, encabezada por Claudia Curiel, envió una misiva oficial apelando a la ética de la entidad subastadora. En el documento se solicita detener la transacción de estos objetos, subrayando que representan un legado invaluable de las culturas ancestrales y de la historia mexicana. El gobierno sostiene que estas piezas son inalienables y que su exportación ha sido ilegal desde principios del siglo XIX.
Desde una perspectiva jurídica, las autoridades mexicanas recordaron que la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos prohíbe la salida de estos bienes del territorio nacional desde 1827. Al tratarse de una extracción ilícita, la presencia de estos vestigios en el extranjero constituye una violación a la soberanía cultural del país, por lo que ya se han iniciado las acciones legales y diplomáticas correspondientes para su repatriación.
Este tipo de conflictos no son nuevos para la diplomacia mexicana. En años recientes, casas de renombre como Christie’s en Francia o Gerhard Hirsch en Alemania han concretado ventas millonarias de piezas prehispánicas pese a las reclamaciones oficiales. La persistencia de este mercado internacional representa un desafío constante para la protección de la memoria histórica de los pueblos originarios de México.
No obstante, el panorama ofrece matices de esperanza a través de la vía civil. Históricamente, las recuperaciones más exitosas de patrimonio nacional han ocurrido mediante entregas voluntarias de coleccionistas privados en Europa. Ejemplos recientes incluyen la devolución de más de 2,000 reliquias por parte de una familia en Cataluña y la entrega de piezas mayas y del Golfo por ciudadanos en Berlín.